El Cigarrón es la figura más característica del Entroido verinense. El origen de esta
tradicional máscara forma parte de la leyenda. Se cree que pudo ser un cobrador
de impuestos en la época medieval, o el encargado de levantar la caza del
señor feudal, incluso un enviado de la Iglesia para hacer creer a aquellos
que dudaban de su fe. Hoy en día el cigarrón es el personaje central del carnaval,
protagonista absoluto de estas fechas.
La Careta es totalmente artesanal; está compuesta por una máscara en madera
tallada y pintada posteriormente y una mitra de hojalata en la que se pintarán
motivos animales. En la parte de atrás se colocará la "Pelica", piel que colgará
en forma de rabo que en muchos casos es sintética.
El Traje está compuesto por una camisa blanca, corbata y una chaquetilla corta
de la que colgarán flecos dorados que irán atados con lazos de tres colores.
Sobre los hombros una pañoleta que irá enganchada a las charretas de la chaquetilla.
Una gran faja roja enroscada a la cintura ayudará a sujetar el pantalón una
de las partes más trabajosas del traje, encima de la faja irá el cinturón
del cual colgarán las "chocas"; en las piernas medias blancas y ligas.
Zapatos negros y un látigo en la mano complementarán el atuendo de este personaje tan característico
del carnaval de Verín.